Este post lo subí en Facebook hace un par de días:


"Me pasa que cuando veo coreografías de tango, tengo la sensación de que los personajes que representan suelen un poco más grande que un adolescente. Veo jóvenes pretendiendo ser adultos, pretendiendo ser machotes, mujeres que representa bastante el mismo rol, es decir, super cliché drama, o una niña salida de los cuentos color pastel. 

Entiendo que no se puede crecer más rápido que lo normal, y si uno quiere representar otros personajes, entonces tiene que estudiar actuación. Pero cuando veo Tango Argentino, veo bailarines hechos, no digo que hayan estudiado actuación y sean bailarines de ballet o de contemporáneo, quizás lo eran algunos o todos, no importa. Pero uno los ve auténticos, no pretendiendo. Claro, no podemos evitar decir que la mayoría de ellos eran ya bien adultos. Pero es eso lo que trae (o debería traer), la adultez: el peso, la confianza..

Ese peso y esa confianza, me gustaría ver transmitido en las coreografías, y también en las improvisaciones. Será el peso y la confianza de haber comprendido? Pisar con la puntita no quiere decir necesariamente peso y confianza, tampoco vestir un pañuelo en el saco, o llevar un vestido de rojo emperifollado hasta un cuello largo. 

No quiero hacer una crítica animosa en contra del trabajo de mi colegas ni de los nuevos artistas  Espero que sirva más bien como una visión posible para un trabajo coreográfico o de improvisación."

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